martes, 18 de octubre de 2011

No viajo en metro, pero veo alguna peli




"Yo tenía una granja en África, al pie de las colinas de Ngong."

"Y cuando veo que no puedo seguir soportándolo, aguanto aún un momento más y entonces sé que puedo soportar cualquier cosa..."

"Denys me había dado una brújula "para seguir el rumbo" dijo, pero mas tarde comprendí que navegábamos con rumbos distintos. Quizás él sabía, aunque yo no, que la tierra fue creada redonda para que no podamos ver el final del camino."

Memorias de África. Sydney Pollack

viernes, 1 de abril de 2011

Ahora pelis...

Amaya 2011
-Contra la pared / Gegen die Wand (Fatih Akın) 2004 (8)
-Reservoir Dogs (Quentin Tarantino) 1992 (9)
-La ciudad de la alegría / City of Joy (Roland Joffé) 1992 (6)
-Quiero ser como Beckham / Bend it like Beckham (Gurinder Chadha) 2002 (6)
-Millenium I de Stieg Larsson: Los hombres que no amaban a las mujeres / Män som hatar kvinnor. (Niels Arden Oplev) 2009 (5)
-Apocalypto (Mel Gibson) 2006 (9)
-Taxi Driver (Martin Scorsese) 1976 (9)
-The usual suspects (Bryan Singer) 1994 (9)

Suni 2011
-Slum dog millionaire
-Moulin rouge
-Club fighters
-v de vendetta
-Black swan
-Tomates verdes fritos
-Closer (natalie Portman y Julia roberts)
-Snatch, cerdos y diamantes (brad pitt gitano)
-the boondock saints (los hermanos irlandeses santos y asesinos)
-Lost in translation
-Beyond the sea
-Si la cosa funciona (woody allen)
-Todo es mentira (Coque malla)
-

lunes, 14 de febrero de 2011

recortes de África...



Apolo es uno de los vecinos de Simón. Es un hombre de edad indefinida, flaco y de pocas palabras. Está de pie delante de su casa y, sobre una tabla de madera, plancha una camisa.
Tiene una plancha de carbón vegetal, inmensa, vieja y oxidada. La camisa es aún más vieja.
Para describirla, tendría qeu echar mano del lenguaje de los críticos de arte, del de los posmodernistas caprichosos, del de los especialistas en suprematismo, el visual-art y el expresionismo abstracto. La prenda es nada menos que una obra maestra del patchwork, informel, collage y pop-art, un prodigio de la más viva imaginación de aquellos sastres laboriosos junto a los cuales hemos pasado al venir aquí por la carretera de Kampala.
La camisa en cuestión ha debido de pasar por tantas agujas cosiéndole remiendos sobre los agujeros, muestra tantos retazos de telas de textura, estampado y grosor de lo más diversos, que no hay manera de adivinar de qué color era y de qué tejido estaba hecha la prenda original, aquella primera tataracamisa que dio comienzo al largo proceso de cambios y modificaciones cuyo efecto se extiende ahora ante Apolo, sobre su tabla de planchar.

"Ébano" Ryszard Kapuscinski

jueves, 27 de enero de 2011

Viaje junto a las casas

La línea del ferrocarril suburbano pasa muy cerca de las casas, y los pasajeros -cuando es primavera y las pareces empiezan a revelar misterios, las ventanas a desvelar idilios y los patios traseros a desenterrar secretos- pueden disfrutar de la visión de muchas cosas extrañas e interesantes.

A veces, un trayecto en ferrocarril suburbano es más instructivo que un viaje por tierra o mar, y quien haya viajado mucho sabrá que, en el fondo, basta con ver un solo lilo escondido en un polvoriento patio de una gran ciudad para entender la profunda tristeza de todos los lilos escondidos del mundo.

De ahí que me sienta satisfecho con la vida de las cosas hermosas y tristes cuando regreso de un trayecto en ferrocarril suburbano, u orgulloso como un navegante que ha dado la vuelta al mundo, aunque solo me haya dado una vuelta por una parte de la ciudad. Si me imagino los patios algo más desolados, los lilos algo más marchitos, los muros unos pocos metros más altos y los niños un poco más pálidos, es como si hubiera estado en Nueva York y saboreado la amargura de las grandes ciudades.
Pues los descubrimientos fundamentales pueden hacerse aquí y allá, en vasa o un par de calles más abajo, y las cosas, los ambientes y las vivencias no presentan diferencias en su esencia, sino solo en su tamaño.

Una pared posee una fisonomía y un carácter propios, aunque no tenga ventanas ni nada que pudiera revelar por lo demás un vínculo con la vida, al margen del anuncio publicitario de una marca de chocolate, puesta ahí de modo que la brusquedad de sus destellos, (azules y amarillos) se fije indeleblemente en nuestra memoria.

Detrás de la pared, sin embargo, vive la gente, las niñas hacen los deberes, una abuela hace ganchillo y un perro roe un hueso. El pulso de la vida late entre los poros y las grietas de la pared muda, rompe la chapa del anuncio y del chocolate Sarotti y golpea de tal modo las ventanillas del tren que el tintineo adquiere un sonido humano, vital y nos hace aguzar los oídos ante la proximidad de unas vidas afines e invisibles.

Es curioso cómo se parecen las personas que viven en las casas que lindan con el ferrocarril suburbano. Es como si a lo largo de la línea y más allá de los viaductos se hubiera asentado una sola y gran familia.

Conozco algunas viviendas en esta o aquella estación. Es como si hubiera ido muchas veces de visita, creo saber cómo hablan sus inquilinos, y si se mueven de tal o de cual manera. Todos ellos guardan en el alma un poco de ruido del continuo estruendo de los trenes. y no muestran ninguna curiosidad, pues se han acostumbrado a que un sinfín de vidas ajenas pase a cada minuto de largo sin dejar ningún rastro.

Hay siempre una atmósfera invisible, impenetrable, extraña, entre ellos y el mundo que los rodea. Ya no son conscientes de que sus tareas y sus días, sus sueños y sus noches están impregnados de ruido. se diría que los ruidos descansan en los más hondo de su consciencia, y que sin ellos no hay impresión ni experiencia.

Existe un balcón en particular, con la baranda de hierro, que sobresale del edificio como si fuera una jaula, y en cierto lugar, durante toda la primavera y el verano, llueva o brille el sol, un cojín rojo cuelga como una mancha implacable de pintura al óleo. Hay un patio atravesado por cuerdas para tender la ropa, como si una raña gigante, antediluviana, fabulosa, hubiera tejido su densa tela de un muro a otro. Y un delantal azul marino, con unos lunares blancos y grandes como ojos, que ondea desde hace una eternidad.

En mis trayectos he conocido a una chiquilla rubia. Se sienta junto a una ventana abierta y va vertiendo la arena que saca de unos platillos de juguete en una maceta e barro rojizo. A día de hoy habrá llenado unas quinientas macetas. Conozco a un caballero entrado en años que se pasa el viaje leyendo. A estas alturas debe de conocer ya todas las bibliotecas del mundo. Un joven escucha atentamente el gramófono que tiene en la mesa frente a él. Es un aparato grande, con una brillante caja de resonancia. Puedo pillar un trocito de música estridente y llevármelo a casa.
Arrancado del cuerpo de la melodía retumba en mis oídos, fragmento de un fragmento, sin sentido, absurda e injustamente identificado en mi memoria con la imagen del joven que escucha.

Solo unos pocos no hacen nada y se limitan a estar sentados junto a la ventana para ver pasar los trenes, Uno advierte qué aburrida tiene que ser la vida sin ocupación.
Por eso en este mundo cada cual tiene su tarea, e incluso de los animales se saca algún provecho. No hay un solo lilo que no sostenga la colada puesta a secar en los patios traseros.

He ahí la tristeza de estos patios: qué raro es el árbol que no hace más que florecer, que no tiene otra función que esperar la lluvia y el sol, y disfrutar de ambos, y dar flores azules y blancas.

Joseph Roth “Crónicas Berlinesas”

domingo, 19 de septiembre de 2010

ARREMÓJATE LA TRIPA

Homenaje a labordeta, por acompañarnos en tantos viajes en coche a "las de atrás".

Arremojate la tripa
que ya viene la calor,
que luego en el mes de agosto
no suelta el agua ni dios.

Evaristo el cuchillero
se ha comprado ahora un camión
y pasando el puente en Fraga
desde arriba lo midió.

Los hijos de la María
se han marchao a Nueva York
uno trabaja de negro
y otro de indio en un salón.

Arrecelino y la Miguela
se han ido a la emigración,
ahora dicen gutentagen,
aufidersen chuli jo.

De cien vecinos que éramos
ya solo quedamos dos:
don Florencio que es el amo
y un seguro servidor.

Don Florencio vive en Huesca,
aquí solo quedo yo
con una cabra mochales,
una gaita y un tambor.

Un día cojo la cabra,
la trompeta y el tambor
y me voy a Zaragoza
y que pregone el patrón.

Arremojate la tripa
que ya viene la calor,
que luego en el mes de agosto
no suelta el agua ni dios.

Jose Antonio Labordeta.

jueves, 19 de agosto de 2010

Resumen de nuestra ideología

Éstos son mis principios; si no les gustan, tengo otros.

Groucho Marx

martes, 10 de agosto de 2010

Feliz cumpleaños


Por mi parte es, o creo que es aguileña de nariz,
expresiva de ojos, leona de pelo,
rosa de tez, generosa de cariño y amores,
rápida de cálculos, normal de palabras,
imaginativa la que más, simpática con todo el mundo,
seca de manos, aficionada a la lectura, música, a los viajes, las montañas,
admiradora de los joteros y patinadores sobre hielo,
caminante del mundo, torpe en observación,
amiga de sus amigos, vengativa con sus enemigos,
reacia a los gorros, culoinquieta a todas horas,
creativa desde pequeña, voluntariosa en sus tareas,
agradable, ausente y cariñosa en casa, ingeniosa y simpática en los salones,
salada con los desconocidos, tierna con los conocidos,
activa por padecimiento, callejera por herencia,
y ocurrente más o menos, exactamente en todo.

Feliz cumpleaños de tu hermana la bombón, que te quiere mogollón.

Basado en:

Por mi parte soy o creo ser duro de nariz,
mínimo de ojos, escaso de pelos en la cabeza,
creciente de abdomen, largo de piernas,
ancho de suelas, amarillo de tez,
generoso de amores, imposible de cálculos,
confuso de palabras, tierno de manos,
lento de andar, inoxidable de corazón,
aficionado a las estrellas, mareas, maremotos,
admirador de escarabajos, caminante de arenas,
torpe de instituciones, chileno a perpetuidad,
amigo de mis amigos, mudo de enemigos,
entrometido entre pájaros, maleducado en casa,
tímido en los salones, arrepentido sin objeto,
horrendo administrador, navegante de boca
y yerbatero de la tinta, discreto entre los animales,
afortunado de nubarrones, investigador de mercados,
oscuro en las bibliotecas, melancólico en las cordilleras,
incansable en los bosques, lentísimo de contestaciones,
ocurrente años después, vulgar durante todo el año,
resplandeciente con mi cuaderno, monumental de apetito,
tigre para dormir, sosegado en la alegría,
inspector del cielo nocturno, trabajador invisible,
desordenado, persistente, valiente por necesidad,
cobarde sin pecado, soñoliento de vocación,
amable de mujeres, activo por padecimiento,
poeta por maldición y tonto de capirote.

Pablo Neruda

martes, 3 de agosto de 2010

Segunda bola que rueda por el desierto

Vuelvo a las andadas, sí, este mes lo debería haber cambiado por viajoenmetroluego DUERMO... zZzzZzZZzZzz

jueves, 29 de julio de 2010

La bola que rueda por el desierto...

Yo no viajo en metro; luego no leo; (casi) pero a que se debe este largo silencio por tu parte?

miércoles, 16 de junio de 2010

Itaca

Cuando emprendas tu viaje a Itaca
pide que el camino sea largo,
lleno de aventuras, lleno de experiencias.
No temas a los lestrigones ni a los cíclopes
ni al colérico Poseidón,
seres tales jamás hallarás en tu camino,
si tu pensar es elevado, si selecta
es la emoción que toca tu espíritu y tu cuerpo.
Ni a los lestrigones ni a los cíclopes
ni al salvaje Poseidón encontrarás,
si no los llevas dentro de tu alma,
si no los yergue tu alma ante ti.

Pide que el camino sea largo.
Que muchas sean las mañanas de verano
en que llegues -¡con qué placer y alegría!-
a puertos nunca vistos antes.
Detente en los emporios de Fenicia
y hazte con hermosas mercancías,
nácar y coral, ámbar y ébano
y toda suerte de perfumes sensuales,
cuantos más abundantes perfumes sensuales puedas.
Ve a muchas ciudades egipcias
a aprender, a aprender de sus sabios.

Ten siempre a Itaca en tu mente.
Llegar allí es tu destino.
Mas no apresures nunca el viaje.
Mejor que dure muchos años
y atracar, viejo ya, en la isla,
enriquecido de cuanto ganaste en el camino
sin aguantar a que Itaca te enriquezca.

Itaca te brindó tan hermoso viaje.
Sin ella no habrías emprendido el camino.
Pero no tiene ya nada que darte.

Aunque la halles pobre, Itaca no te ha engañado.
Así, sabio como te has vuelto, con tanta experiencia,
entenderás ya qué significan las Itacas.

C. P. Cavafis.